Vivimos en un constante auge tecnológico donde la robótica y la inteligencia artificial están poniendo en tela de juicio si lo que hasta ahora entendíamos como talento — y las maneras de atraerlo, potenciarlo, buscarlo y conservarlo — son las más adecuadas. Por eso debemos empezar por entender qué es el talento.
El origen de una palabra compleja
Etimológicamente, el talento se relaciona con el latín talentum, que hacía referencia a una medida de peso y a una suma de dinero. La filosofía otorgó al talento el significado de capacidad innata: una capacidad que no depende únicamente del esfuerzo humano, sino también del don de los dioses.
Esta idea es importante porque nos pone en la senda de las relaciones del talento tanto con la persona como con el entorno. Goethe ya destacaba el carácter innato del talento, pero también su dependencia de la índole física e intelectual de los individuos.
Cinco perspectivas para entender el talento
La psicología aporta los constructos de la graduación y la evolución. Mönks y Mason tratan los términos dotado, altamente capaz y talentoso como sinónimos: el talento se refiere al potencial individual para el logro excepcional en uno o más dominios.
Para identificar y desarrollar el talento, podemos citar cinco apartados:
Lo genético
Terman, con su determinismo biológico y la popularización del cociente intelectual (CI), consideraba que la inteligencia está genéticamente determinada.
El logro o rendimiento
El alto rendimiento necesita de habilidad por encima del promedio, compromiso con la tarea y creatividad.
La interacción innato-entorno
Mönks destaca que el talento crece cuando confluyen capacidades excepcionales, motivación y creatividad junto con factores ambientales como familia, escuela y compañeros. Gardner desarrolló la teoría de las inteligencias múltiples.
Los modelos cognitivos
El talento está vinculado al pensamiento, la memoria y otras habilidades, complementado por la intuición o insight.
Los modelos sistémicos
La sociedad siempre tiene criterios para la atribución de lo talentoso en términos de producción de logros. Familia, colegio, situación económica, orientación política y valores culturales influyen en el desarrollo humano.
El talento global: ¿dónde estamos?
Según el Global Talent Competitiveness Index de INSEAD, España se encuentra en el puesto 29 de 134 países. La irrupción de la inteligencia artificial ofrece capacidad para mejorar las predicciones, una depurada gestión de la información y una mayor productividad.
El aspecto clave radica en tener claro que el futuro de la IA dependerá de la calidad de las relaciones que tenga con los humanos. La colaboración conjunta es la que ofrece mejores resultados.
¿Dónde habita el talento hoy?
Identificamos varias realidades que moldean los lugares donde podemos encontrar talento:
- Talento interno: Un mercado con menos personas en edad de trabajar y una población más envejecida. Para 2030, las cinco naciones industrializadas más grandes perderán alrededor de 30 millones de personas en edad de trabajar.
- Talento a corto plazo: La cantidad de trabajadores de corto plazo crecerá hasta casi 78 millones en 2023, frente a 43 millones en 2018. Estos profesionales se centran en la misión y asimilan rápidamente los nuevos entornos.
- Talento global: El talento puede estar en cualquier parte del mundo y colaborar a través del modelo híbrido. El 83% de los empleados está dispuesto a aprender nuevas habilidades.
- Talento verde: El sector de renovables será un motor de creación de empleo y demanda de talento especializado.
Dos palancas fundamentales
La formación
La formación se convierte en una herramienta clave para gestionar todo lo anterior. Las nuevas tecnologías — realidad virtual, robótica, inteligencia artificial, cloud computing — requieren de nuevos profesionales y de especialistas híbridos. El 84% de los empleadores latinoamericanos planean mejorar las habilidades de su personal a través de programas de capacitación.
El coaching
El coaching fomenta el autoconocimiento y las relaciones para mejorar el cumplimiento de los objetivos. Los managers que practican coaching aprenden a gestionar mejor a las personas, desarrollan empleados y mejoran su satisfacción laboral.
Las estrategias eficientes de Talent Management brindan estabilidad y sostenibilidad a las organizaciones que aprenden. El coaching es un enfoque eficaz de desarrollo del talento que facilita el desarrollo personal y profesional y contribuye al logro de los objetivos organizacionales.
"Cuanto más y mejores sean las relaciones de las personas consigo mismas, con los demás, con la empresa y con las diferentes inteligencias, más posible será conocer el talento individual e identificar las medidas necesarias para desarrollarlo."
— Lorenzo Muriel Redondo, OBS Business School
